Fórmulas infantiles

 

Fórmulas infantiles

Las fórmulas infantiles son productos alimenticios modificados para cubrir las necesidades fisiológicas del bebé, parcialmente o de forma total, controlado bajo procesos industriales acorde con normas del Códex Alimentarius.

Es importante señalar la proscripción al referirse a las fórmulas en términos de leches maternizadas o leches humanizadas, ya que en definitiva la leche materna (LM) es única y no se puede comparar desde ningún punto de vista. Tampoco es adecuado usar el término de “leches artificiales”, porque las fórmulas infantiles (FI) son fabricadas a partir de alimentos naturales, tales como la leche de vaca. Sin embargo, un sinónimo admitido es el de “sucedáneos de leche materna”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), el Comité de Nutrición de la Sociedad Europea de Pediatría, Gastroenterología, Hepatología y Nutrición (ESPGHAN) y la Academia Americana de Pediatría (AAP) coinciden en que la “leche de vaca, entera, descremada o semidescremada, evaporada o en cualquiera de sus presentaciones, la leche de cabra o la de cualquier otro animal no se recomiendan para la alimentación de los lactantes.”

Indicaciones de las fórmulas infantiles

1. La madre está “inhabilitada” para lactar, ya sea permanentemente como en los casos de:

Cáncer en tratamiento con quimioterapia. 

Hepatitis B. 

Citomegalovirus. 

VIH. 

Herpes mamario. O transitoriamente, por ejemplo, cuando la mamá tiene mastitis.

2. La madre tiene una producción láctea insuficiente, certificada por la afectación del patrón de crecimiento en peso y longitud, y, especialmente, por la alteración del perímetro cefálico.
3. La madre no desea lactar, independientemente del consejo profesional que destaca las ventajas y los valores agregados y únicos de la LM.

4. El bebé presenta una condición especial por la que requiere una suplementación parcial o total de la leche materna, tal como en el caso de algunos errores innatos del metabolismo y en los prematuros.

 

Objetivos Fórmulas Infantiles 

Según lo expuesto, cuando no es factible alimentar con leche materna o cuando la LM resulta insuficiente, se pueden implementar las FI en la alimentación total o parcial del niño para cumplir con los siguientes objetivos:

Promover un mejor crecimiento y desarrollo.

Prevenir deficiencias subclínicas. 

Fomentar el fortalecimiento del sistema inmune y de la barrera antioxidante. 

Prevenir a largo plazo los efectos negativos condicionados por la alimentación.

 

Clasificación de fórmulas infantiles:
Una forma de clasificarlas, fácil de recordar y práctica para aplicar, responde al siguiente esquema:
  1. Las fórmulas de inicio: son las apropiadas para recién nacidos hasta los primeros seis meses de vida. Tienen la finalidad de cubrir el total de los requerimientos de energía, macronutrientes y micronutrientes. Si el niño es sano, no se necesitan aportes extras. 
  • Las fórmulas de continuación aplican para los niños de 6 a 12 meses de edad o hasta los 36 meses (fórmulas de crecimiento), y su objetivo es “colaborar” con la cobertura de los requerimientos nutricionales y no con el cubrimiento “total” como las de inicio, porque en esta etapa el niño empieza su alimentación diferente a la leche (complementaria).
  • Fórmulas especializadas o de uso médico, conforman un grupo integrado por diferentes “sucedáneos” con fines dieto terapéuticos. Por la modificación de algún o algunos de su(s) nutriente(s) se convierten en paliativas o coadyuvantes del tratamiento médico para cierta patología que afecta uno o varios de los tiempos de la nutrición (ingestión, digestión, absorción, metabolismo y/o excreción). Esta innovación permite modular a través de la alimentación (mejorando o disminuyendo) la problemática de ese niño en términos de salud. Por ejemplo, ciertas fórmulas especializadas se han diseñado para casos como los de intolerancia a la lactosa, prematurez, alergia a la proteína de la leche de vaca, malabsorción, entre otros.
Referencia   Wilson Daza. (2015). Fórmulas infantiles. 11-06-2020, de Director Posgrado de Gastroenterología Pediátrica y profesor asistente Universidad El Bosque Sitio web: https://issuu.com/leyneth.vargas/docs/formulas_infantiles_scp
Material elaborado  Nutricionista Javier Arriagada Gacitúa, Diplomado en Alimentos Funcionales y Nutracéuticos © Mg Gerontologia Clínica,                                      © Diplomado Infectología pediátrica.

 

”LACTANCIA MATERNA EN NIÑOS MAYORES O “PROLONGADA”

LACTANCIA MATERNA EN NIÑOS MAYORES O “PROLONGADA

Por: Javier Arriagada Gacitúa

La lactancia materna el mejor alimento para lactantes.

Aunque en otras culturas es algo habitual y cotidiano, la lactancia materna por encima del año de edad es relativamente poco frecuente en los países occidentales. Por ello, las madres que deciden seguir amamantando a niños mayores encuentran en ocasiones barreras o rechazo en la sociedad, entre los profesionales sanitarios e incluso dentro de su propia familia, basadas en mitos o creencias personales.

Conviene destacar la pautas establecidas por la American Public Health Association (APHA), la cual recomienda que la lactancia materna sea el único aporte de alimento hasta los 6 meses de edad, y después complementarla con otros alimentos, al menos hasta los 12-24 meses, pudiendo mantenerla todo el tiempo que madre e hijo deseen. No se ha establecido un límite superior para finalizar la lactancia.

Se recomienda que, a partir de los 6 meses, además del pecho, se ofrezca a los lactantes una dieta variada y rica en hierro. No son necesarias otras fuentes de lácteos si se realizan al menos 4 tomas de pecho diarias. Los riesgos de la lactancia artificial son mucho mayores en países en desarrollo, donde la morbimortalidad infantil es mayor, al existir más dificultades para el acceso al agua potable y a ciertas condiciones de higiene.

Si bien es cierto, la lactancia materna óptima en menores de 2 años es la medida que más repercusiones potenciales tiene en mejorar el estado de salud de la población infantil en países en desarrollo, más que cualquier otra intervención preventiva. Sin embargo, los riesgos de un destete prematuro en países desarrollados también son muy importantes, tanto para los niños, como para sus madres. Por ello, mejorar la tasa de lactancia al año de vida es un objetivo de salud pública también en países desarrollados.

Beneficios de la lactancia:

La leche materna no pierde sus propiedades con el paso del tiempo. A partir del primer año de lactancia, la cantidad de grasa en la leche aumenta con respecto a los primeros meses, resultando un alimento completo y nutritivo para un lactante mayor y de mayor calidad que la leche de fórmula o de vaca.
Los niños mayores que toman pecho. Siguen disfrutando de los beneficios inmunológicos de la leche materna con una menor incidencia de infecciones para su edad que sus coetáneos que no son amamantados.
Menor incidencia de enfermedad. Ciertos tipos de cáncer (como la leucemia infantil), de enfermedades metabólicas y autoinmunes (como la diabetes tipo 1) (y un mayor desarrollo intelectual a mayor tiempo y exclusividad de lactancia materna, efecto que permanece durante años, y que incluso puede llevar a alcanzar un mayor nivel de estudios y de ingresos económicos en la vida adulta.
La duración de la lactancia materna también está implicada en un mejor desarrollo emocional y psicosocial del niño. A mayor duración, se ha descrito una menor incidencia de maltrato infantil, una mejor relación con los padres en la adolescencia, una mayor percepción de cuidado, y una mejor salud mental en la vida adulta. También se han observado beneficios emocionales en niños adoptados provenientes de un entorno difícil en los que se realizó lactancia inducida.
ventajas para la madre que amamanta. Menor riesgo de diabetes tipo 2, cáncer de mama, cáncer de ovario, hipertensión e infarto de miocardio.

Sin embargo, el mayor problema de la lactancia materna más allá del año de edad es el rechazo social y profesional por prejuicios o desconocimiento de la evidencia científica actual. Es importante que cada familia y cada madre tome decisiones informadas. Si es su deseo continuar con la lactancia, el deber del profesional es apoyar la decisión y dar herramientas para superar las dificultades que puedan surgir.

Las conclusiones derivadas señalan la lactancia materna como fuente de salud presente y futura. A mayor duración mayor es su beneficio potencial. Se recomienda mantenerla hasta los 12-24 meses y posteriormente todo el tiempo que madre e hijo deseen. Es importante que las decisiones y necesidades de cada familia se vean respetados, sea cual sea la opción que elijan. La principal dificultad a la que se enfrentan las madres de lactantes mayores es el rechazo social. Por ello, que debemos apoyar a todas las mujeres que han decidido amamantar, sea cual sea la edad de sus hijos, con el fin de contribuir a normalizar la lactancia materna más allá del primer año de vida.

Referencia Marta Gómez Fdez-Vegue. (2015). Lactancia materna en niños mayores o “prolongada”. 18-06-2020, de Asociación Española de Pediatría Sitio web: https://www.aeped.es/comite-nutricion-y-lactancia-materna/lactancia-materna/documentos/lactancia-materna-en-ninos-mayores-o
Elaborado Nutricionista Javier Arriagada G.

Fisiopatología nutricional del paciente hospitalizado críticamente enfermo con COVID-19

Fisiopatología nutricional del paciente hospitalizado críticamente enfermo con COVID-19

La COVID-19, está causada por el virus SARS – coV -2, que provoca el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) en su forma más grave. La situación mundial está en alerta y con preocupación por la alta incidencia hospitalaria que desencadena este virus en la población general, teniendo una mayor predisposición en pacientes con enfermedades crónicas coexistentes tales como obesidad, hipertensión y diabetes mellitus tipo dos lo que provoca mayor tasa de mortalidad y gravedad.

Cabe considerar que la mayor severidad se aprecia en la población mayor de 65 años probablemente por la disminución de la masa muscular como proceso fisiológico del adulto mayor conocido como sarcopenia, además de un incremento de la masa grasa asociada por la edad, así como mayor vulnerabilidad de presentar alteraciones en la funcionalidad respiratoria.

Debe señalarse el efecto generado por el virus, situación crítica denominada respuesta inflamatoria exacerbada, que puede desencadenar una serie de alteraciones metabólicas y catabólicas que afectan directamente el estado nutricional, generando pérdida masa muscular esquelética y desnutrición. Lo que provoca mayores complicaciones en la unidad de cuidados intensivos (UCI) y metabólicas relacionadas al cuadro de infección se presenta una mayor predisposición de disfunción celular, disbiosis intestinal, lesión tisular y fallo multiorgánico (FM).

La respuesta fisiopatológica que genera el covid 19, se caracteriza por las implicaciones nutricionales siguientes:

Signos y síntomas

Estado Nutricional

● Disnea (necesidad de ventilación mecánica en críticos).

● Disminución del apetito.

● Problemas neuropsicológicos.

● Disminución de la movilidad.

● Fatiga y disfagia.

● Alteraciones gastrointestinales (vómitos, náuseas, diarrea, estreñimiento).

● Incremento del estrés catabólico y desgaste muscular.

● Alteración de la utilización de glucosa, proteínas y diarrea.

● Disminución de la ingesta de alimentos, (necesidad de soporte nutricional).

● Pérdida de peso involuntaria.

● Pérdida de masa muscular esquelética.

● Hiperglucemia.

● Alteración de los niveles de electrólitos séricos y estado hídrico.

● Debilidad asociada a la UCI.

 

Es importante subrayar que durante la fase crítica se puede llegar a perder hasta 1 kg de masa muscular al día, en los primeros 10 días de estancia en la UCI, como consecuencia de una proteólisis activa en donde los aminoácidos se movilizan desde el músculo para la síntesis de proteínas de fase aguda, anticuerpos para combatir la infección y mediadores fisiológicos para contrarrestar el estado de estrés metabólico.

Fases de la enfermedad:

  1. Fase aguda:
  2. Periodo temprano: inestabilidad hemodinámica y metabólica (estado catabólico), 1-2 días.
  3. Periodo tardío: metabolismo estable, catabolismo sostenido (desgaste muscular significativo), 3-7 días.
  4. Fase tardía o crónica: proceso anabólico y de recuperación (anabolismo), duración variable.
  5. Síndrome de inflamación y catabolismo prolongado (PICS): proceso crónico de la enfermedad crítica con disfunción orgánica persistente >14 días.

Por las situaciones ya descritas, es de suma importancia la participación activa del profesional nutricionista en la unidad de UPC, el cual cooperaria en la evaluación nutricional durante las primeras 24 a 48 horas de ingreso. Además de participar en la fase diagnostica, también es imperioso en la prescripción dietética y/o soporte nutricional según corresponda el caso. Asimismo, su rol participativo en el monitoreo periódico de los avances nutricionales serán claves en la recuperación y normalización del estado nutricional y funcional del paciente.

Referencia: Luis E. González-Salazar & cols . (2020). Manejo nutricional del paciente hospitalizado críticamente enfermo con COVID-19. Una revisión narrativa. 14-07-2020, de Nutrición Hospitalaria Sitio web: https://www.nutricionhospitalaria.org/articles/03180/show#

Nutricionista: Javier Arriagada Gacitúa.

 

Transmisión del VIH por la lactancia

Transmisión del VIH por la lactancia

Por: Javier Arriagada 

La lactancia materna exclusiva, sin ningún otro alimento o líquido, ni siquiera agua es el la fuente ideal de alimentación durante los primeros seis meses de vida. Para lograr el desarrollo y crecimiento ponderal óptimo, los lactantes deben ser alimentados exclusivamente con leche materna durante los seis primeros meses de vida. Luego deben recibir una transición gradual que es la alimentación complementaria, la cual es nutricionalmente adecuada y segura, mientras la lactancia continúa hasta los 24 meses o más.

Sin embargo, con el inicio de la epidemia del virus de inmunodeficiencia humana y/o síndrome de inmunodeficiencia adquirida (VIH/ SIDA) y el reconocimiento de que las madres con VIH pueden transmitir el virus a sus lactantes a través de la lactancia materna, se necesitan recomendaciones específicas para los lactantes nacidos de madres infectadas por el VIH. El propósito principal de estas recomendaciones es alcanzar la meta fundamental de incrementar la supervivencia infantil mientras se reduce la infección por el VIH de los lactantes y niños pequeños.

Tasas de transmisión a través de la lactancia: de acuerdo a los pocos datos disponibles al comienzo de los años 90, el riesgo estimado de transmisión a través de la leche materna (por encima del riesgo de transmisión durante el embarazo y parto), era de aproximadamente 15 % en mujeres con infección no reciente por el VIH cuando la lactancia continuaba por dos años o más.

Conviene destacar que la transmisión del VIH de la madre al hijo puede ocurrir durante el segundo y el tercer trimestre del embarazo, durante el parto, o en cualquier momento durante la lactancia materna. El riesgo de transmisión durante la lactancia materna es acumulado; cuanto más tiempo da el pecho una madre infectada por el VIH, más aumenta el riesgo de transmisión a través de la lactancia. En los lugares donde la lactancia es común y prolongada, la transmisión a través de la misma puede ser responsable hasta de la mitad de las infecciones por el VIH en lactantes y niños pequeños.

Por otra parte, el riesgo de transmisión por una madre infectada que ocurre antes del parto o durante el mismo (sin intervenciones para reducir la transmisión) es del 15 al 25 %. El riesgo aumenta en 5 a 20 % cuando una madre infectada da el pecho, elevando el riesgo total de transmisión a un 20 a 45 %. Este riesgo puede ser reducido a menos de 2 % con una combinación de profilaxis antirretroviral (durante el embarazo, el parto, y al neonato), cesárea electiva y ausencia de lactancia materna. La monoterapia antirretroviral en el periodo perinatal puede reducir la tasa a alrededor de un 15 % al tercer mes, y la terapia combinada triple puede reducirla por debajo de 6 % a las 6 semanas. Sin embargo, una infección ulterior a través de la lactancia materna puede aumentar la tasa total a los 18 a 24 meses a más del 20 %.

Cabe señalar que el riesgo total de transmisión del VIH de madre a hijo aumenta sustancialmente debido a factores maternos – carga viral alta del VIH en plasma, un recuento bajo del número de células CD4+ y SIDA – y debido a parto vaginal o nacimiento prematuro. Los factores maternos también están asociados a un riesgo más elevado de transmisión durante la lactancia materna. La infección materna reciente por el VIH puede conllevar un riesgo de transmisión durante la lactancia dos veces más elevado que la infección establecida con anterioridad. Esto se debe, probablemente, a la alta carga viral asociada con infecciones recientes.

Es importante subrayar las intervenciones disponibles que pueden reducir de manera sustancial el riesgo de transmisión durante el embarazo, el trabajo de parto y el parto en sí, pero hasta el momento la reducción del riesgo de transmisión a través de la lactancia materna ha sido mucho menos exitosa. La investigación sobre la prevención de transmisión a través de la lactancia se dirige particularmente al efecto de la profilaxis antirretroviral, tanto en el lactante no infectado como en la madre infectada, durante el proceso de lactancia materna. Los primeros hallazgos muestran una baja tasa de transmisión a través de la lactancia durante los primeros tres meses en lactantes que reciben profilaxis con lamivudina o nevirapina.

No está claro si la protección que la lactancia normalmente confiere contra infecciones comunes de la infancia también ocurre en lactantes infectados de madres infectadas por el VIH, o hasta qué punto ocurre.

Prevención de la transmisión de la madre al hijo: el enfoque estratégico de las Naciones Unidas para la prevención de la transmisión del VIH a lactantes y niños pequeños consta de cuatro áreas:

1) Prevención global de la infección por el VIH, especialmente en mujeres jóvenes y embarazadas.

2) Prevención de embarazos no deseados entre mujeres infectadas por el VIH.

3) Prevención de la transmisión del VIH de mujeres infectadas por el VIH a sus lactantes.

4) Provisión de cuidado, tratamiento y apoyo a las mujeres infectadas por el VIH, a sus niños y a sus familias.

Los métodos actuales de prevención de la transmisión de la madre al hijo (área 3) se enfocan en el periodo intrauterino tardío y en el parto. Esto se debe a que éste es un intervalo de tiempo relativamente corto y de relativamente alto riesgo: se estima que un 40 % de la transmisión general ocurre al final del embarazo y durante el parto. La profilaxis antirretroviral en el periodo perinatal reduce el riesgo de transmisión sólo durante el periodo alrededor del parto. La cesárea antes del comienzo del trabajo de parto y de la ruptura de membranas reduce el riesgo de transmisión de la madre al hijo a casi la mitad.

Profilaxis antirretroviral combinada con vacunación: la meta final de la investigación es prevenir la transmisión de la madre al hijo con una combinación de regímenes cortos de profilaxis antirretroviral con vacunación. Por lo tanto, la investigación planea incluir el desarrollo de protocolos de ensayos aleatorios para poner a prueba vacunas para prevenir la infección durante la lactancia. En estos ensayos, es probable que los lactantes nacidos de madres infectadas por el VIH con las recomendaciones de la OMS, aunque su impacto en las tasas de transmisión de la madre al hijo aún son desconocidas. El tratamiento terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA) durante la lactancia para otro tipo de mujeres, aun sin necesidad de tratamiento para su propia salud, también está siendo evaluado en los mismos ensayos. Estos ensayos también están evaluando la seguridad de intervenciones antirretrovirales.

En los estudios planeados de TARGA en madres (en los cuales las madres infectadas por el VIH reciben TARGA mientras dan el pecho), es probable que los lactantes están expuestos a niveles sub terapéuticos de medicamentos antirretrovirales a través de la leche materna, y algunos serán infectados por el VIH. Se desconoce si aquellos que se infecten desarrollarán resistencia a medicamentos antirretrovirales, o si dicha resistencia afectará su tratamiento futuro contra el VIH. Por ende, los niños infectados por el VIH deben recibir seguimiento a largo plazo para evaluar este tema.

Inmunización: la inmunización activa (vacuna) o pasiva (inmunoglobulinas) de lactantes también está siendo considerada como una estrategia para reducir el riesgo de contraer la infección mediante la lactancia en lugares donde las mujeres no pueden abstenerse fácilmente de la lactancia. Esta estrategia podría añadirse al uso de profilaxis antirretroviral en el periodo perinatal o el periodo neonatal temprano (Safrit y col., 2004).

Referencia Organización Panamericana de la Salud, 2004. (2004). Transmisión del VIH a través de la lactancia. 10-06-2020, de OMS Sitio web: https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/43501/9275326029_spa.pdf;jsessionid=50FCAF613F178960611DE559EFA25BB7?sequence=1
Material elaborado Nutricionista Javier Arriagada Gacitúa, Diplomado en Alimentos Funcionales y Nutracéuticos © Mg Gerontologia Clínica, © Diplomado Infectología pediátrica.

Coaching nutricional y motivación para el cambio de conducta alimentaria

 

Coaching nutricional y motivación para el cambio de conducta alimentaria.Por: Javier Arriagada Gacitúa

Por: Javier Arriagada Gacitúa.

Existe una gama de experiencias educativas con las que el nutricionista se enfrenta a lo largo de su vida profesional. Experiencias que en la mayoría de las áreas de su campo laboral se ve involucrado de forma directa o indirecta. Entre ellas se destaca la educación de personas a través del estímulo, guía y orientación que promuevan cambios de conductas ligadas a la alimentación, y al mismo tiempo conlleven a mejorar la calidad de vida y consecuentemente la prevención y/o tratamiento de distintas condiciones de salud.

La consulta nutricional es en sí misma un encuentro de enseñanza-aprendizaje, y por ello posee un gran valor tanto para el profesional como para la persona que recurre a ella, ya que busca herramientas y apoyo para solucionar su problema.

De esta forma se puede abordar el cambio de conducta que responde a un proceso asociado con la enseñanza tradicional, la cual está centrada en quien enseña como transmisor de contenidos (“Profesional Experto”), y no como plantea la enseñanza actual o integrativa, cuyo proceso de enseñanza-aprendizaje, debe estar centrado en el alumno o “paciente/cliente?”.

El sistema tradicional de enseñanza no transforma estructuras cognitivas y se centra en reforzar el discurso científico y biomédico de la salud y la nutrición. Afortunadamente, cada vez más son los profesionales y las instancias que buscan desarrollar una visión crítica como:

Acciones transformadoras, generar una diferencia en la atención profesional con las personas.
Repensar la nutrición, no solo como patología sino como personas.
Planear según objetivos.
Evaluar, según características biopsicosociales.
Decidir con los afectados/as las herramientas a utilizar.
Como proceso final Transformar de esta forma los problemas alimentario-nutricionales desde su raíz, en entrega de soluciones.

Por lo tanto, tan sólida debe ser la formación del nutricionista en aspectos técnicos ligados a la salud, como los que refieren a la psicología del aprendizaje, en sus fundamentos, en la forma de educar, en el lenguaje utilizado (verbal y no verbal), en el reconocer al otro en toda su naturaleza humana y desde allí, guiarlo en soluciones que sean pertinentes a su vida y sus paciente/cliente. Desde este contexto surgen varias preguntas, tales como:

¿Cuánto tiempo dedica el nutricionista para conocer a su ?

Antes de dedicarse de lleno a entregar una pauta alimentaria que sea realmente acorde a lo que esta persona necesita, siempre será más efectivo conectarse con el paciente para obtener mejores resultados frente la consulta o asesoría, para una buena pauta alimentaria entregada en la primera sesión será clave invertir previamente ese tiempo en averiguar qué es lo que esta persona requiere, cuáles son sus herramientas cognitivas, emocionales, psicomotrices, para conseguir el cambio de conducta o simplemente si está preparado/a para realizar este cambio, además se evalúa realmente el grado de motivación y autoeficacia que posee el paciente. Estas interrogantes han motivado una nueva forma o metodología en la relación de ayuda en salud, que suma cada vez un mayor número de profesionales que la siguen en todo el mundo.

Por otra parte, según la Academia Americana de Nutrición y Dietética, no se conoce la mejor combinación de estrategias de cambio de comportamiento y técnicas para aplicar en el tratamiento contra la obesidad. En cambio, se cree que se pueden aplicar una variedad de estrategias de diferentes teorías de cambio de conducta para ayudar a cambiar los comportamientos. En este sentido, la incorporación de las estrategias y metodologías del Coaching aplicadas a los tratamientos en salud, pueden ser una oportunidad para favorecer los cambios de conducta. El objetivo de este trabajo es analizar el Coaching Nutricional como estrategia para fomentar el cambio de conducta en alimentación.

Referencia: Jessica Moya T. (2019). Coaching nutricional y motivación para el cambio de conducta alimentaria. 04-07-2020, de Revista Chilena Nutrición Scielo Sitio web: https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-75182019000100073

Nta. Javier Arriagada

Coaching nutricional y motivación para el cambio de conducta alimentaria

Coaching nutricional y motivación para el cambio de conducta alimentaria.

Por: Javier Arriagada Gacitúa. 

Existe una gama de experiencias educativas con las que el nutricionista se enfrenta a lo largo de su vida profesional. Experiencias que en la mayoría de las áreas de su campo laboral se ve involucrado de forma directa o indirecta. Entre ellas se destaca la educación de personas a través del estímulo, guía y orientación que promuevan cambios de conductas ligadas a la alimentación, y al mismo tiempo conlleven a mejorar la calidad de vida y consecuentemente la prevención y/o tratamiento de distintas condiciones de salud.

La consulta nutricional es en sí misma un encuentro de enseñanza-aprendizaje, y por ello posee un gran valor tanto para el profesional como para la persona que recurre a ella, ya que busca herramientas y apoyo para solucionar su problema.

De esta forma se puede abordar el cambio de conducta que responde a un proceso asociado con la enseñanza tradicional, la cual está centrada en quien enseña como transmisor de contenidos (“Profesional Experto”), y no como plantea la enseñanza actual o integrativa, cuyo proceso de enseñanza-aprendizaje, debe estar centrado en el alumno o “paciente/cliente?”.

El sistema tradicional de enseñanza no transforma estructuras cognitivas y se centra en reforzar el discurso científico y biomédico de la salud y la nutrición. Afortunadamente, cada vez más son los profesionales y las instancias que buscan desarrollar una visión crítica como:

Acciones transformadoras, generar una diferencia en la atención profesional con las personas.
Repensar la nutrición, no solo como patología sino como personas.
Planear según objetivos.
Evaluar, según características biopsicosociales.
Decidir con los afectados/as las herramientas a utilizar.
Como proceso final Transformar de esta forma los problemas alimentario-nutricionales desde su raíz, en entrega de soluciones.

Por lo tanto, tan sólida debe ser la formación del nutricionista en aspectos técnicos ligados a la salud, como los que refieren a la psicología del aprendizaje, en sus fundamentos, en la forma de educar, en el lenguaje utilizado (verbal y no verbal), en el reconocer al otro en toda su naturaleza humana y desde allí, guiarlo en soluciones que sean pertinentes a su vida y sus paciente/cliente. Desde este contexto surgen varias preguntas, tales como:

¿Cuánto tiempo dedica el nutricionista para conocer a su ?

Antes de dedicarse de lleno a entregar una pauta alimentaria que sea realmente acorde a lo que esta persona necesita, siempre será más efectivo conectarse con el paciente para obtener mejores resultados frente la consulta o asesoría, para una buena pauta alimentaria entregada en la primera sesión será clave invertir previamente ese tiempo en averiguar qué es lo que esta persona requiere, cuáles son sus herramientas cognitivas, emocionales, psicomotrices, para conseguir el cambio de conducta o simplemente si está preparado/a para realizar este cambio, además se evalúa realmente el grado de motivación y autoeficacia que posee el paciente. Estas interrogantes han motivado una nueva forma o metodología en la relación de ayuda en salud, que suma cada vez un mayor número de profesionales que la siguen en todo el mundo.

Por otra parte, según la Academia Americana de Nutrición y Dietética, no se conoce la mejor combinación de estrategias de cambio de comportamiento y técnicas para aplicar en el tratamiento contra la obesidad. En cambio, se cree que se pueden aplicar una variedad de estrategias de diferentes teorías de cambio de conducta para ayudar a cambiar los comportamientos. En este sentido, la incorporación de las estrategias y metodologías del Coaching aplicadas a los tratamientos en salud, pueden ser una oportunidad para favorecer los cambios de conducta. El objetivo de este trabajo es analizar el Coaching Nutricional como estrategia para fomentar el cambio de conducta en alimentación.

Referencia: Jessica Moya T. (2019). Coaching nutricional y motivación para el cambio de conducta alimentaria. 04-07-2020, de Revista Chilena Nutrición Scielo Sitio web: 

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-75182019000100073 Nta. Javier Arriagada

 

Coaching de bienestar para cambiar el estilo de vida en el sistema de salud pública.

 

Por: Javier Arriagada Gacitúa.

Existe un consenso emergente entre los encargados de formular políticas de salud pública, las organizaciones profesionales, clínicas y de pacientes en muchas naciones de que la atención médica requiere cambios sustanciales.

Hay informes de que los profesionales de la salud a menudo carecen del conocimiento y las habilidades para asesorar a un paciente sobre las intervenciones de estilo de vida.

Gran parte del dinero que se destina al tratamiento de enfermedades asociadas con estilos de vida poco saludables y podrían tener un mayor impacto para la salud si se estimularan los hábitos de vida más saludables de la manera correcta. Comprender el potencial del proceso de entrenamiento en relación con los servicios de apoyo para una alimentación saludable, actividad física, control de peso y enfermedades crónicas, y esperan utilizar el servicio de entrenamiento sostenido en la promoción del uso o participación en servicios de prevención / bienestar.

Además, debemos analizar el consejo médico tradicional para «perder peso» a menudo no es una buena herramienta ya que resulta en un mayor riesgo debido a la probabilidad del ciclo de pérdida de peso-recuperación.

Estos profesionales aprenden y creen que las personas cambian por hechos, miedo y fuerza. Por lo general, enumeran todas las consecuencias para la salud del sobrepeso y todas las estadísticas de riesgo.

La clave para cambiar, por lo tanto, estaría en un proceso conocido como 3 R s: relación, repetición y reestructuración (Deutschman, 2007).

  • Relación: tener una nueva relación emocional con alguien o algún grupo que trae de vuelta la esperanza de que el cambio sea posible. Volver a creer que hay otra solución a los problemas. Crear una relación, unir, es el primer y más importante paso en la construcción de este nuevo camino.
  • Repetición: esta nueva relación debería ayudar al cliente a aprender, practicar y adquirir herramientas y habilidades para el cambio.
  • Reestructuración: esta nueva relación debería ayudar al cliente a aprender nuevas formas de pensar, a promover la mentalidad. Reestructurar la forma en que se relaciona y cómo ve la vida, la comida, el manejo del estrés, etc.

Hay una frase que dice: «al cliente no le importa cuánto sabe, hasta que sepa cuánto le importa» (Pereira-Lancha, 2018).

La estrategia de entrenamiento de bienestar y salud proporciona a los profesionales de la salud técnicas y herramientas diseñadas para capacitar a un paciente (cliente) para que realice cambios saludables en el estilo de vida, brindando un nuevo potencial para el control exitoso del peso. El proceso de coaching apoya el desarrollo de una relación de ayuda, alentando al paciente a identificar su visión, necesidades y objetivos. Además, el coaching tiene como objetivo ayudar a organizar rutinas y prioridades, al tiempo que coloca al paciente en control de su destino de salud.

Referencia: LUCIANA OQUENDO PEREIRA-LANCHA. (2019). Técnicas de coaching de bienestar para cambiar el estilo de vida en el sistema de salud pública. 27-06-2020, de Scielo Sitio web: https://www.scielo.br/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0103-40142019000100235&tlng=pt

Nta: Javier Arriagada

Alergia alimentaria

 

Alergia alimentaria

Por: Javier Arriagada Gacitúa.

La alergia se da esencialmente cuando el sistema inmunológico no funciona bien y percibe una sustancia normal como amenaza un (alérgeno), presentan manifestaciones clínicas ligadas a una respuesta inmunológica frente a esta sustancia alimentaria ocurren en alrededor del 2,0 a 7,5% de los niños.

Manifestaciones clínicas
  • Tracto Gastrointestinal: Cólicos, diarreas, Proctocolitis, heces con sangre, desnutrición, enfermedad celíaca.
  • Tracto respiratorio: Inflamación en la garganta y dificultad para respirar.
  • Nivel dérmico: Ronchas y erupciones cutáneas, dermatitis atópica, eccema.

Se ha visto a nivel internacional que las alergias alimentarias (AA) van en aumento, específicamente, la alergia a la proteína de leche de vaca (APLV), que se presenta en un 2 a 5% de los menores de 3 años de edad. En 2016, el INTA mostró que la incidencia de APLV fue de 4,9% en lactantes menores de un año de un hospital público de Santiago y en Europa, se ha estimado un rango de 1,9 a 4,9% de APLV en lactantes menores de un año.

Las respuestas inmunológicas a antígenos alimentarios, pueden ser:

Reacciones mediadoras Caracterización sistémica

IGE

( inmunoglobulina E)

Desarrollo abrupto de sintomatología (segundos a pocas horas), que en su manifestación puede incluir shock anafiláctico, anafilaxia, urticaria, angioedema de piel y mucosas, eritema, síndrome de alergia oral, alergia gastrointestinal inmediata (vómitos explosivos, dolor abdominal y diarrea) y broncoespasmo.
Reacciones no mediadas por IgE (inmunidad de tipo celular)Sus síntomas se desarrollan en horas o días e incluye la enterocolitis inducida por proteína alimentaria, proctocolitis alérgica, enteropatía alérgica, dermatitis de contacto y enfermedad celiaca.
MixtosMe incluyen a la dermatitis atópica moderada o severa, esofagitis eosinofílica y/o gastroenteritis eosinofílica
¿Podemos hacer prevención primaria?
La lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses puede tener un rol en la prevención de enfermedades atópicas y sería el único factor modificable que puede aplicarse en la prevención primaria de la APLV. La eliminación de alimentos durante el embarazo no se recomienda en ningún caso dado que no hay evidencia que lo sustente para prevenir APLV.

Ha sido una preocupación permanente del Ministerio de Salud, este aumento en las alergias alimentarias. Ante la presencia y sospecha de AA en un lactante que no se encuentra con lactancia materna, se debe administrar fórmula extensamente hidrolizadas o de aminoácidos que son de alto costo para los padres. Con el propósito de unificar criterios para el diagnóstico se creó la “Guía Clínica: Alergia a Proteína de Leche de Vaca”. Minsal, 2012; donde participaron pediatras gastroenterólogos, nutriólogos, inmunólogos y nutricionistas.

Esta guía ha sido difundida a lo largo de la atención primaria de todo el país. Con esta alta incidencia de APLV, se decidió que a partir del año 2017 se entregará en el sector público de forma gratuita, fórmulas extensamente hidrolizadas o de aminoácidos a todos los niños que se encuentran con el diagnóstico de APLV y que no están recibiendo lactancia materna hasta los dos años de vida. El pronóstico de mediano y largo plazo de los pacientes con APLV es favorable ya que en la mayoría de los casos esta enfermedad se resuelve y los niños adquieren tolerancia durante los primeros 2 a 3 años de vida.

Se debe evitar estrictamente el uso de leches de otros mamíferos (oveja, cabra, búfala, yegua, burra), ya que existe el riesgo de reacciones alérgicas cruzadas. Los preparados vegetales, muy de moda en estos tiempos (soya, arroz o almendras) no se recomiendan para niños menores de dos años ya que no cubren apropiadamente los requerimientos nutricionales y si llegan a ser usados en mayores deben ser supervisados por nutricionista o nutriólogo. La leche de vaca sigue siendo un alimento completo, con el mejor aporte de calcio, proteína de excelente valor biológico y fuente de minerales y vitaminas indispensables para el crecimiento y desarrollo de niños sanos, además de ser económica y de fácil acceso a toda la población.

Referencia Dra. Sylvia Cruchet M. (2018). Alergia Alimentaria. 18-06-2020, de Scielo Revista Chilena de Nutrición Sitio web: https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-75182018000300099
Elaborado Nutricionista Javier Arriagada G

 

Tipos de leche Humana

Tipos de leche Humana

Por. Javier Arriagada Gacitúa.

La leche humana es un líquido de alta complejidad biológica producido por la glándula mamaria. Aporta macronutrientes y micronutrientes para el óptimo desarrollo y crecimiento del lactante. Además aporta sustancias claves como inmunoglobulinas, hormonas y enzimas que actúan sobre el sistema inmune del recién nacido y participan en la utilización biológica de los nutrientes, ajustándose así a las necesidades nutricionales del lactante. La OMS recomienda lactancia materna hasta los 2 años de edad, aun cuando exista la incorporación de alimentos complementarios al sexto mes de vida con una comida diaria y el octavo mes con dos.

La leche humana sufre transiciones durante su producción postparto:

Tipos ¿Qué es y cuál es su función?
Pre calostro Es un exudado que produce en la glándula mamaria a partir de la semana 16 de embarazo , cuando el nacimiento ocurre previo a las 35 semana de gestación esta leche es rica en proteínas, nitrógeno total, inmunoglobulinas, ácidos grasos, magnesio, hierro, sodio y cloro, tiene bajo niveles de lactosa.
Calostro Líquido que se secreta 5 a 7 días después del parto, a excepción de multíparas que puede presentarse al momento del parto, tiene consistencia viscosa de color amarillento ya que es rica en β carotenos, su volumen varía de 2 a 20 mL/día, los tres primeros días, a medida que él bebé succiona este aumenta hasta 580 mL. Esta cantidad es suficiente para cubrir las necesidades del recién nacido por lo que no es necesario complementar con fórmulas lácteas. Tiene mayor cantidad de proteínas (97% en forma de inmunoglobulina A IgA), vitaminas liposolubles, lactoferrina, factor de crecimiento, lactobacilos bifidus, sodio y zinc.

Además protege contra infecciones y alergias ya que transfiere inmunidad pasiva al recién nacido por absorción intestinal de inmunoglobulinas; aparte, contiene 2000 a 4000 linfocitos/mm3 y altas concentraciones de lisozima. Por su contenido de motilona, tiene efectos laxantes que ayudan a la expulsión del meconio.

Leche de transición Su producción se inicia después del calostro y dura entre cinco y diez días. Progresivamente se elevan sus concentraciones de lactosa, grasas, por aumento de colesterol y fosfolípidos y vitaminas hidrosolubles; disminuyen las proteínas, las inmunoglobulinas y las vitaminas liposolubles debido a que se diluyen por el incremento en el volumen de producción, que puede alcanzar 660 mL/día hacia el día 15 postparto. Su color blanco se debe a la emulsificación de grasas y a la presencia de caseinato de calcio.
Leche Madura Comienza su producción a partir del día 15 postparto y puede continuar por más de 15 meses. Su volumen promedio es de 750 mL/día, pero puede llegar hasta 1,200 mL/día en madres con embarazo múltiple.

Tiene un perfil estable de sus diferentes componentes:

Componentes Características
Agua Representa el 87% del total de sus componentes y cubre satisfactoriamente los requerimientos del bebé, aún en circunstancias extremas de calor, por lo que no se requieren líquidos suplementarios.
Osmolaridad La carga renal de solutos en la leche humana es de 287 a 293 mOsm, menor que las fórmulas infantiles de leche entera de vaca (350 mOsm). Su importancia estriba en que a mayor carga renal de solutos, mayor será el requerimiento de líquidos claros que deben darse al bebé.
Energía Basada principalmente en macronutrientes como lípidos e hidratos de carbono
Macronutrientes Hidratos de carbono, Aportan energía al sistema nervioso central. La lactosa es el principal carbohidratos que contiene; favorece el desarrollo de la flora intestinal por las bifidobacterias e impide el crecimiento de microorganismos patógenos.

Lípidos: La leche humana aporta ácidos grasos de cadena larga cuyos precursores. Son el ácido linolénico Omega 3 y el ácido linoléico Omega 6; Son ácidos grasos indispensables ya que no pueden ser sintetizados de nuevo por el ser humano y deben provenir de la dieta de la madre. Estos ácidos grasos poliinsaturados tales como el ácido DHA vital en el desarrollo estructural y funcional de los sistemas visual-sensoriales, perceptual y cognitivo del lactante; y el ácido araquidónico, útil ya que modulan las respuestas inflamatoria e inmune y de IgE en las células inflamatorias.

Proteínas: En la leche materna hay entre 8.2 y 9 g de proteína por litro; su concentración se reduce con el progreso de la lactancia, independientemente de las proteínas que consume la madre. La leche humana, es única para la especie humana, ya que son de mejor biodisponibilidad gracias a la presencia de enzimas digestivas como la amilasa. Además de contener inmunoglobulinas y aminoácidos para el adecuado funcionamiento sistema inmune.

Micronutrientes Vitaminas (A, C, E): Antiinflamatoria por eliminar radicales libres de oxígeno.

Minerales: Calcio favorece el adecuado crecimiento en lactante.

Inmunoglobulinas Inmunoglobulinas (A, G, M, E, D): Ofrece inmunidad pasiva al recién nacido, antimicrobianos y antivirales al promover fagocitosis de neutrófilos, forma anticuerpos contra bacterias y virus.
Referencia García-López, Roxanna. (2011). Composición e inmunología de la leche humana. 02-06-2020, de Instituto Nacional de Pediatría México Sitio web: https://www.redalyc.org/pdf/4236/423640330006.pdf
Material elaborado Nutricionista Javier Arriagada Gacitúa, Diplomado en Alimentos Funcionales y Nutracéuticos © Mg Gerontología Clínica, © Diplomado Infectología pediátrica.

Beneficios de la Lactancia Materna en lactantes como en la madre

La lactancia materna es la forma natural de alimentación y contribuye con mayor efectividad al desarrollo físico, emocional, intelectual y psicosocial del niño/a, proporcionándole nutrientes en calidad y cantidad adecuados para el crecimiento y desarrollo de sus órganos, especialmente el sistema nervioso, según las necesidades específicas de cada niño o niña, además de generar efectos fisiológicos positivos durante el proceso de lactancia materna.

Situaciones Beneficios Riesgos
Lactante
Beneficios inmunológicos 1.        Componentes inmunológicos con lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida.

2.        La lactancia materna exclusiva tiene un efecto protector contra la enfermedad boca-mano-pie durante los primeros años de vida.

1.        Lactancia materna predominante más fórmulas lácteas tienen efectos positivos para la salud pero no se reemplaza el efecto trófico a nivel intestinal e inmunológico que aporta la lactancia materna por la inmunoglobulinas al lactante.

2.        La lactancia artificial exclusiva tiene mayor riesgos de padecer enfermedad boca-mano-pie durante los 2 primeros años de vida

Morbimortalidad Lactancia materna 1.        Los bebés alimentados con lactancia Materna tenían un menor riesgo de morbimortalidad en comparación con los que han sido alimentados con fórmulas.

2.        La LM se asoció con un menor riesgo de hospitalización por infecciones de las vías respiratorias, incluso después de la infancia.

1.        Los bebés alimentados con lactancia artificial tenían un mayor riesgo de morbimortalidad en comparación con los que habían sido amamantados.

2.        La LM se asoció con un menor riesgo de hospitalización por infecciones de las vías respiratorias, incluso después de la infancia.

Infecciones 1.        Una mayor duración de la LM se asoció con caídas graduales en la morbilidad gastrointestinal y respiratoria en la infancia. La LM demostró ser efectiva después de los 6 meses de edad, especialmente contra episodios diarreicos. 1.        La lactancia mixta no demostró tener efectos protectores contra las infecciones en el primer año

2.        Los bebés alimentados con lactancia mixta y fórmula eran más pequeños y se quedaron más tiempo ingresados en el hospital que los alimentados con LM.

Alergias/asma 1.        La LM protege al niño contra el asma entre los 2 y los 6 años de edad, la protección es mayor en niños atópicos de más de 3 años de edad. 1.        Hay aumento en la prevalencia de alergias y asma en infantes que no se alimentaron con lactancia materna.
IMC, perímetro de cintura en niños/as, adolescentes 1.        Constituyen indicadores antropométricos precisos para predecir el riesgo cardiovascular en sujetos no adultos. Además que, a mayor duración de la lactancia materna, menor probabilidad de diagnóstico de síndrome metabólico en infancia y la adolescencia. 1.        Constituyen indicadores antropométricos precisos para predecir el riesgo cardiovascular en sujetos no adultos. Además  que, a menor duración de la lactancia materna, mayor probabilidad de diagnóstico positivo de síndrome metabólico en infancia y la adolescencia
Madre
Riesgo de hemorragia Uno de los más inmediatos es la reducción del riesgo de

Hemorragia posparto, ya que la succión del bebé estimula la producción de oxitocina, que actúa provocando la salida de la leche y la contracción del útero.

La lactancia materna en caso de no amantar de forma prematura uno de los riesgos es la hemorragia posparto, ya que al no estimular la succión del bebé, no hay estimulo de la producción de oxitocina, por lo cual no se produce la salida de la leche y la contracción del útero.
Anemia Menor riesgo de anemia post parto. Mayor riesgo de anemia post parto en caso de no dar lactancia materna por falta de estimulación en la producción de oxitocina.
Perfiles lipídicos y control de perfil metabólico La lactancia previene complicaciones de salud cardiovascular en conjunto a la regulación del perfil lipídico, menor riesgo de complicaciones metabólicas como por ejemplo la diabetes. A mayor duración de la lactancia, las mujeres presentaban niveles más altos de HDL-colesterol. Algunas de estas patologías, como el síndrome metabólico o la diabetes, son más frecuentes en mujeres con sobrepeso u obesidad. Interrupción de la lactancia puede tener efecto negativo en la función cardiovascular y en los niveles de perfil lipídico plasmático.

A menor duración de la lactancia, las mujeres presentaban niveles más bajos de HDL-colesterol.

Algunas de estas patologías, como el síndrome metabólico o la diabetes, son más frecuentes en mujeres con sobrepeso u obesidad.

Menstruación La lactancia favorece a retardar el inicio de los períodos menstruales, por lo cual alivia el malestar ocasionado. La lactancia disminuida o no realizada en nodrizas podría reiniciar más prontamente el periodo menstrual por lo cual volvería el malestar generado por esta situación fisiológica en la mujer.
Apego Establecerá un vínculo unido entre usted y su bebé. Cuando no se puede hacer en forma inmediata, porque es necesario, estabilizar las condiciones de salud del niño o de la madre, siempre es posible recuperar el tiempo perdido, por lo que nunca debe sentirse frustradas.
Control del IMC en lactancia Las mujeres lactantes con un IMC elevado se ven muy beneficiadas con la práctica de ejercicio físico, en combinación con una dieta adecuada. Las mujeres lactantes con un IMC elevado no se ven muy beneficiadas con el sedentarismo, en combinación con una dieta mal planificada.
 

Protector sobre el cáncer de mama.

Efecto protector contra el cáncer de mama. Determinaron que la lactancia materna durante más de 6 meses no solo aportaba numerosos beneficios para la salud de los niños, sino que disminuía la probabilidad de desarrollar cáncer de mama en madres no fumadoras. Se muestra una correlación significativa entre el tiempo de lactancia

Materna y la edad de diagnóstico del cáncer de mama, entre las pacientes con antecedentes familiares y personales de cáncer. En este estudio se confirma también que periodos prolongados de lactancia al pecho parecen disminuir el riesgo y la incidencia del cáncer de mama.

Mujeres que no dan lactancia materna tienen mayor riesgo de padecer cáncer de mama a futuro
Referencia María José Aguilar Cordero& Cols. (2016). Beneficios inmunológicos de la leche humana para la madre y el niño. Revisión sistemática. 02-06-2020, de Nutrición Hospitalaria Sitio web: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112016000200046
Material elaborado Nutricionista Javier Arriagada Gacitúa, Diplomado en Alimentos Funcionales y Nutracéuticos © Mg Gerontología Clínica, © Diplomado Infectología pediátrica.