La vitamina D en las enfermedades neurológicas.

Losing Memories

Es ampliamente conocido que los receptores de vitamina D se han encontrado en neuronas y células gliales, y su expresión más alta se encuentra en el hipocampo, el hipotálamo, el tálamo y los núcleos grises subcorticales. La vitamina D ayuda a regular la neurotrofina, la diferenciación neuronal y la maduración mediante la operación de control de la síntesis de factores de crecimiento (es decir, factor de crecimiento neuronal [NGF] y factor de crecimiento derivado de la línea celular glial (GDNF), el tráfico de la vía septohipocámpica, y el control del proceso de síntesis de diferentes neuromoduladores (como acetilcolina [Ach], dopamina [DA] y gamma-aminobutírico [GABA]). Con base en estos supuestos, el papel potencial de la vitamina D en las patologías neurológicas existe en alta proporción en patologías desmielinizantes, síndromes vasculares y neurodegeneración. Como resultado de la falta de opciones terapéuticas útiles en cunto a tratamiento nutricional, la vitamina D parece dar respuesta a esta problematica y que su corrección puede conducir a la mejora de las condiciones cerebrales. Se ha explorado las relaciones entre la influencia ambiental y la deficiencia de vitamina D a largo plazo, siendo estos factores de riesgo para el desarrollo de diferentes tipos de trastornos neurológicos.