”LACTANCIA MATERNA EN NIÑOS MAYORES O “PROLONGADA”

LACTANCIA MATERNA EN NIÑOS MAYORES O “PROLONGADA

Por: Javier Arriagada Gacitúa

La lactancia materna el mejor alimento para lactantes.

Aunque en otras culturas es algo habitual y cotidiano, la lactancia materna por encima del año de edad es relativamente poco frecuente en los países occidentales. Por ello, las madres que deciden seguir amamantando a niños mayores encuentran en ocasiones barreras o rechazo en la sociedad, entre los profesionales sanitarios e incluso dentro de su propia familia, basadas en mitos o creencias personales.

Conviene destacar la pautas establecidas por la American Public Health Association (APHA), la cual recomienda que la lactancia materna sea el único aporte de alimento hasta los 6 meses de edad, y después complementarla con otros alimentos, al menos hasta los 12-24 meses, pudiendo mantenerla todo el tiempo que madre e hijo deseen. No se ha establecido un límite superior para finalizar la lactancia.

Se recomienda que, a partir de los 6 meses, además del pecho, se ofrezca a los lactantes una dieta variada y rica en hierro. No son necesarias otras fuentes de lácteos si se realizan al menos 4 tomas de pecho diarias. Los riesgos de la lactancia artificial son mucho mayores en países en desarrollo, donde la morbimortalidad infantil es mayor, al existir más dificultades para el acceso al agua potable y a ciertas condiciones de higiene.

Si bien es cierto, la lactancia materna óptima en menores de 2 años es la medida que más repercusiones potenciales tiene en mejorar el estado de salud de la población infantil en países en desarrollo, más que cualquier otra intervención preventiva. Sin embargo, los riesgos de un destete prematuro en países desarrollados también son muy importantes, tanto para los niños, como para sus madres. Por ello, mejorar la tasa de lactancia al año de vida es un objetivo de salud pública también en países desarrollados.

Beneficios de la lactancia:

La leche materna no pierde sus propiedades con el paso del tiempo. A partir del primer año de lactancia, la cantidad de grasa en la leche aumenta con respecto a los primeros meses, resultando un alimento completo y nutritivo para un lactante mayor y de mayor calidad que la leche de fórmula o de vaca.
Los niños mayores que toman pecho. Siguen disfrutando de los beneficios inmunológicos de la leche materna con una menor incidencia de infecciones para su edad que sus coetáneos que no son amamantados.
Menor incidencia de enfermedad. Ciertos tipos de cáncer (como la leucemia infantil), de enfermedades metabólicas y autoinmunes (como la diabetes tipo 1) (y un mayor desarrollo intelectual a mayor tiempo y exclusividad de lactancia materna, efecto que permanece durante años, y que incluso puede llevar a alcanzar un mayor nivel de estudios y de ingresos económicos en la vida adulta.
La duración de la lactancia materna también está implicada en un mejor desarrollo emocional y psicosocial del niño. A mayor duración, se ha descrito una menor incidencia de maltrato infantil, una mejor relación con los padres en la adolescencia, una mayor percepción de cuidado, y una mejor salud mental en la vida adulta. También se han observado beneficios emocionales en niños adoptados provenientes de un entorno difícil en los que se realizó lactancia inducida.
ventajas para la madre que amamanta. Menor riesgo de diabetes tipo 2, cáncer de mama, cáncer de ovario, hipertensión e infarto de miocardio.

Sin embargo, el mayor problema de la lactancia materna más allá del año de edad es el rechazo social y profesional por prejuicios o desconocimiento de la evidencia científica actual. Es importante que cada familia y cada madre tome decisiones informadas. Si es su deseo continuar con la lactancia, el deber del profesional es apoyar la decisión y dar herramientas para superar las dificultades que puedan surgir.

Las conclusiones derivadas señalan la lactancia materna como fuente de salud presente y futura. A mayor duración mayor es su beneficio potencial. Se recomienda mantenerla hasta los 12-24 meses y posteriormente todo el tiempo que madre e hijo deseen. Es importante que las decisiones y necesidades de cada familia se vean respetados, sea cual sea la opción que elijan. La principal dificultad a la que se enfrentan las madres de lactantes mayores es el rechazo social. Por ello, que debemos apoyar a todas las mujeres que han decidido amamantar, sea cual sea la edad de sus hijos, con el fin de contribuir a normalizar la lactancia materna más allá del primer año de vida.

Referencia Marta Gómez Fdez-Vegue. (2015). Lactancia materna en niños mayores o “prolongada”. 18-06-2020, de Asociación Española de Pediatría Sitio web: https://www.aeped.es/comite-nutricion-y-lactancia-materna/lactancia-materna/documentos/lactancia-materna-en-ninos-mayores-o
Elaborado Nutricionista Javier Arriagada G.